El operador colombiano tiene una costumbre peligrosa: cree que la norma es un asunto “de asociaciones”, “de abogados” o “del fabricante”. Y mientras usted delega, el texto se cierra, se publica y queda operando sobre su inventario como si usted lo hubiera aprobado.

Lo más incómodo es esto: Coljuegos sí escucha… cuando usted habla en el formato correcto. En su propia publicación lo dice: las observaciones recibidas en participación “fueron estudiadas y consideradas” en la versión final. O sea: participar no es teatro; es influencia. El problema es que el sector, como operador, participa poco: esa página muestra 725 visitas. Para un tema que puede terminar en visitas, requerimientos, costos y riesgos, 725 no es comunidad: es un cuarto vacío.
Y aquí viene la reflexión que duele: usted no está “evitando problemas” al callar; usted está comprando incertidumbre. Porque cuando llegue la exigencia de soporte, de trazabilidad, de gradualidad, de reportes, de inventarios “perfectos”, el costo no lo paga la asociación. Lo paga su caja. Lo paga su operación. Lo paga su reputación con el concesionario, con el auditor y con el regulador.

Por eso esta columna no es un regaño; es un espejo: si usted sabe operar, también sabe argumentar. Nadie conoce mejor que usted dónde se rompe el flujo: tiempos reales de mantenimiento, disponibilidad de repuestos, transición de modelos, logística de certificación, impactos en salas pequeñas, riesgos de interpretación y costos por máquina. Esa evidencia no se “opina”: se traduce.
¿Dónde se traduce? En la matriz de observaciones. Una fila por punto: referencia exacta, texto literal, problema operativo, redacción alternativa lista para pegar, y sustento con anexos. Y se envía dentro del plazo fijado: del 19/02/2026 al 05/03/2026, al correo dcgomez@coljuegos.gov.co.
Si usted no escribe, alguien más escribirá. Y lo hará desde sus intereses, no desde su empresa. Hacerlo usted es imbatible: reduce riesgo y convierte incertidumbre regulatoria en inversión segura.























