Coljuegos anunció un nuevo golpe contra el juego ilegal en la costa Atlántica tras desmantelar en Barranquilla un establecimiento dedicado al ensamblaje clandestino de máquinas tragamonedas e incautar 293 elementos de juego en un operativo conjunto con el CTI, la Fiscalía y el Batallón de Policía Militar No. 2 del Ejército Nacional. La entidad informó que entre los elementos encontrados había 157 máquinas tragamonedas, además de módulos de apuestas por internet, ruletas y 98 componentes de fabricación y ensamble, entre ellos pantallas, tarjetas board, billeteros, CPU, botones, estabilizadores y ventiladores.

Según Marco Emilio Hincapié, presidente de Coljuegos, el operativo también permitió el sellamiento de siete establecimientos comerciales donde se operaban juegos sin autorización, en una acción que la entidad calificó como una de las más importantes realizadas recientemente en la región. Coljuegos estima que estos elementos ilegales dejaron de transferir cerca de $40.000 millones anuales en rentas del monopolio, recursos que, en condiciones legales, habrían debido ingresar al sistema de salud.

La autoridad recordó además que la operación de juegos de suerte y azar sin autorización constituye un delito contemplado en el artículo 312 del Código Penal, y que los responsables podrían enfrentar sanciones de hasta 100 salarios mínimos legales mensuales vigentes. Los elementos incautados entrarán ahora a proceso administrativo sancionatorio antes de su destrucción.





























