Colombia puso este 29 de septiembre de 2026 en el centro de la agenda regulatoria una propuesta para endurecer el control de las apuestas online mediante identidad digital reforzada, límites de depósitos y pérdidas y nuevas barreras contra el acceso de menores. El debate fue abierto públicamente el 28 de septiembre por el senador Gustavo Moreno Hurtado y Evert Montero Cárdenas, presidente de Fecoljuegos, durante una entrevista sobre el futuro del mercado digital colombiano.


Moreno aseguró que lidera un proyecto para crear un marco jurídico más estricto para las plataformas digitales. Entre las medidas planteadas aparecen verificación de identidad digital, controles para impedir que menores utilicen cuentas o documentos de adultos y límites diarios y mensuales sobre depósitos y pérdidas. Las fuentes públicas consultadas todavía no detallan montos, tecnología biométrica obligatoria, número definitivo del proyecto ni fecha formal de radicación.

Evert Montero Cárdenas

El congresista señaló que entre enero y marzo de 2025 se apostaron cerca de COP4,6 billones en Colombia y que existían alrededor de 8 millones de cuentas activas. También citó un mercado con elevada frecuencia de juego y un crecimiento que ha obligado a reforzar protección al consumidor. El contexto económico es significativo. Coljuegos recaudó COP977.220 millones entre enero y agosto de 2026, un aumento de 39,38% frente a COP701.121 millones un año antes. Los juegos por internet aportaron COP473.023 millones, mientras las apuestas deportivas crecieron 84,24%, impulsadas por el Mundial de Fútbol.

Fecoljuegos respalda mayores controles, pero Montero ha advertido sobre el riesgo de que una regulación excesivamente restrictiva desplace jugadores hacia plataformas ilegales. Ese frente sigue siendo crítico, pues Coljuegos reportó el 2 de julio de 2026 haber emitido 46.228 solicitudes de bloqueo contra sitios no autorizados desde 2022, dentro de un acumulado histórico de 55.658, y confirmó la existencia de 15 operadores online autorizados. La propuesta no busca prohibir las apuestas digitales, sino elevar el estándar de KYC, identidad y juego responsable dentro del mercado regulado.






























