Hay empresas que venden bien, facturan todos los meses y, aun así, llegan al final de la semana preguntándose lo mismo:
¿Dónde está la plata?
La respuesta casi nunca está en una sola cuenta. El dinero de una empresa se parece más a un sistema de tuberías: entra, se mueve, queda retenido en algunos puntos y sale por otros.
Por eso, ventas, utilidad y efectivo no son lo mismo.
Una venta puede verse muy bien en el estado de resultados, pero si el cliente paga dentro de 30, 60 o 90 días, ese dinero todavía no está disponible para pagar nómina, proveedores, impuestos o una cuota bancaria.
¿Cómo te parecio este articulo?
0%
0%
100%






























