El 11.º Congreso Empresarial Colombiano (CEC) cerró en Cartagena con una demostración de músculo del sector privado: durante las tres jornadas del 12 al 14 de agosto de 2026, empresarios, compañías y organizaciones movilizaron más de $201.000 millones para apoyar la atención y recuperación de Colombia tras el terremoto del 10 de agosto.


Organizado por la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) junto con su 82.ª Asamblea General, el encuentro se desarrolló en el Centro de Convenciones de Cartagena de Indias. La agenda, liderada por el presidente del gremio, Bruce Mac Master, reunió al empresariado alrededor de economía, geopolítica, democracia, sostenibilidad, tecnología, innovación, competitividad y cooperación público-privada, pero la emergencia nacional convirtió la solidaridad empresarial en uno de sus ejes centrales.

El mayor aporte individual confirmado fue de $100.000 millones de la familia Santo Domingo, vinculada a un amplio portafolio empresarial en Colombia que incluye inversiones como Tiendas D1 y cuyo brazo filantrópico opera mediante la Fundación Santo Domingo. La contribución representa aproximadamente la mitad del monto total movilizado durante el Congreso.


La propia ANDI aportó $2.000 millones, mientras CAF —Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe— comprometió US$500.000. CAF estuvo representada por su presidente ejecutivo, Sergio Díaz-Granados, quien también participó en la programación académica.

El 11.º CEC reunió además a figuras como Parag Khanna, fundador y CEO de AlphaGeo; Angie Evans, líder para las Américas de Energy & Natural Resources de KPMG; Sandra Borda, profesora de la Universidad de los Andes; Justin Reynolds, del U.S. Department of State; Laura Caroli, especialista en gobernanza de inteligencia artificial; Andrés Velasco, exministro de Hacienda de Chile; y Eduardo Saldaña, codirector de El Orden Mundial.

La cifra de más de $201.000 millones corresponde al agregado de aportes y compromisos empresariales movilizados durante los tres días, por lo que no debe interpretarse necesariamente como efectivo depositado en una sola cuenta. El Congreso terminó así convirtiendo su principal foro anual de negocios en una plataforma extraordinaria de cooperación empresarial para la reconstrucción del país.































